Historia de “Los Pinos Nuevos”

Esbozo de la Historia de “Los Pinos Nuevos” (LPN)

La obra, Convención Evangélica “Los Pinos Nuevos”, comenzó con la visión de dos personajes, Bartolomé Lavastida y Elmer Thompson, que Dios milagrosamente unió, como a Pablo y Bernabé,  para evangelizar a Cuba.

Bartolomé nació en 1887 en Pinar del Río y en 1917 fue a estudiar en el seminario Presbiteriano “McCormick Theological Semianary” en Chicago.  Mientras estudió allí se caso con Elsie Louise Lines, graduada del Instituto Misionero de Nyack, NY en el 2 de septiembre de 1918. Regresaron a Cuba y Bartolomé asumió el pastorado de la iglesia Presbiteriana en Cárdenas.  Tuvieron dos niños, Aubert y Ruth, pero Elsie cayó enferma con tuberculosis y tuvo que regresar a los Estados Unidos donde murió en 1930.  Mientras seguía su ministerio de pastor, Bartolomé había recibido una tierra de su padre en Jagueyes, cerca de Placetas, donde comenzó una escuela para niños necesitados.  Buscando ayuda para este nuevo ministerio, el recibió una recomendación de la tía de Evelyn McElheran, de un par de misioneros que deseaban trabajar en Cuba.  De allí entra la familia Thompson.

Elmer Thompson nació en Denver, Colorado en 1901 de una familia Cristiana.  Sintió un llamado de Dios al dejar la finca que su padre le entregaba para servir al Señor.  Se graduó de “Simpson Seminary,” una escuela de la obra Alianza Cristiana y Misionera en Seattle, Washington.  De allí fue a ser profesor en la nueva escuela dirigida por L.E. Maxwell llamada “Prairie Bible Institute” en Three Hills, Canadá.  La primera graduada de ese instituto fue Evelyn McElheran que decidió seguir la recomendación de su tía a unirse a la escuela en Jagueyes. Elmer le siguió y llegó a Cuba en 1927.  Fueron casados por BG Lavastida en su nuevo pastorado en la iglesia Presbiteriana de Placetas.  De allí se pusieron a desarrollar la escuela en Jagueyes.

 Ya que la escuela estaba en un sitio muy alejado, Lavastida decidió buscar un mejor lugar, y compró la finca en Oliver cerca de la carretera central que se estaba abriendo.  Allí los Thompson se mudaron y comenzaron una escuela Bíblica con la visión de evangelizar los campos rurales de Cuba.  Lavastida siguió su pastorado hasta el año 1936 cuando renunció y se mudó al plantel.  El le dio el nombre “Los Pinos Nuevos” a la escuela bíblica tomado del discurso de José Martí en Tampa cuando proclamaba que Cuba necesitaba “nuevos pinos,” es decir nuevos líderes. En el plantel en Oliver nacieron los seis hijos de Elmer y Evelyn Thompson: Edna, Leslie, Allen, Pablo, Grace, y Carolina.  Lavastida, casado ahora con María Josefa Alfonso, añadieron dos mas niños a su familia, Sara y Elmer.

El Seminario Evangélico “Los Pinos Nuevos” primero ingresó jóvenes de la iglesia Presbiteriana y de otras denominaciones donde Lavastida había tenido influencia en su ministerio de campañas evangelísticas.  En ese tiempo solo existían tres seminarios en Cuba: el Bautista en Habana y Santiago de Cuba, y el seminario unido de Matanzas.  Las otras obras de inmediato comenzaron a usar el Seminario LPN para preparar sus pastores y así el seminario tomó la postura de ser inter-denominacional. Thompson tomó el liderazgo del seminario y Lavastida se ocupó de servir las nuevas iglesias que se comenzaban por los estudiantes.

Los valores que se desarrollaron en esos tiempos han quedado como base firme para la obra Pinera: una vida de oración y santidad, evangelismo continuo y vivir por fe en el Señor que dirige todo.

Dos ejemplos ayudan a  comprender porque la chispa de fe prendió fuego. En 1929 cuando hubo la depresión financiera mundial, Thompson perdió sus ahorros en el banco de Placetas.  El sintió esta perdida grandemente porque se veía responsable de suplir las necesidades del seminario.  Cada día iba al correo en Placetas esperando un giro de América.  Pero siempre el apartado 131 estaba vacío.  Un día en desesperación fue de nuevo al correo.  Solo encontró una revista de la escuela bíblica de Moody.  En disgusto la abrió y en la primera página en letras grandes leyó:
“Tu padre celestial sabe que necesitas estas cosas!”  Con lágrimas confesó su falta de fe y prometió vivir una vida de confianza en el Señor.  Siguió preparando para la apertura del seminario sin un centavo mas.  En el primer día de clases un estudiante que había trabajado en un campo rural le llamó, “Sr. Thompson, le traigo una ofrenda de una viuda que ha apartado sus diezmos para la obra.”  Thompson le dio las gracias y cayó de rodillas, “Señor, gracias por suplir a través de esta pobre viuda; y gracias que la ofrenda vino de aquí mismo en Cuba! Seguiré confiando en ti.”

 Igualmente, Lavastida tuvo su crisis de fe.  En 1936 cuando renunciaba su pastorado en la iglesia Presbiteriana en Placetas, se acercó a el una representante de la obra en los Estados Unidos. “Señor Lavastida,” ella preguntó, “¿cómo vas a vivir sin las donaciones de nuestra obra?”  El respondió, “No se preocupe.  Tengo una junta que nunca me dejará sufrir.”  Ella, interesada en saber quien era la junta le pregunta, “¿Y quienes son ellos?”  “Mi junta,” contestó Lavastida, “es compuesta del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.  Ellos nunca me dejarán y siempre me sostendrán!”

 Con el ejemplo de estos dos fundadores, la obra “Los Pinos Nuevos” siempre ha reconocido su base de ser auto-sostenible.  Confía en el Señor, no solo por las necesidades físicas pero aun mas importante por la dirección divina en todas sus decisiones.  El lema, Una Obra de Fe, recuerda a todos la necesidad de poner toda su confianza en un Dios soberano y no en hombres falibles.

Otros principios básicos comenzaron a regir la obra: iglesias solo comenzadas por los graduados del Seminario y no por extranjeros, usar a mujeres como misioneras evangelistas pero solo hombres como pastores, mantener su postura de ser auto-gobernada  y misional, y desarrollar su propia estructura y doctrina bíblica a base de la Palabra de Dios.

 La obra “Los Pinos Nuevos” creció rápidamente y fue respetada desde su comienzo humilde por todas las obras.  Lavastida ayudó a registrar la obra con el gobierno y fue inscrita como “Asociación Evangélica ‘Los Pinos Nuevos’ “en 1941 con la cede en Paseo de la Paz 61, Santa Clara.  Con su visión evangelística mundial, Lavastida ayudó a Thompson a formar una obra extranjera llamada “West Indies Mission,” enviando obreros del seminario a otros países.  Florentino Toirac y Zeida Campos fueron a Haití, Secundino Bermúdez, Efraím Raimundo, Cecil Samuels y Georgio Morel a la República Dominicana.  Otros fueron a Africa y a las Islas Canarias.

 Igualmente la obra Pinera comenzó a usar todos los medios posibles para alcanzar a los perdidos.  La Imprenta Bíblica se lanzó y comenzó a publicar el Misionero Bíblico, revista mensual en 1936. Imprimieron himnarios, materiales para escuelas dominicales y numerosos tratados que se usaron por muchas obras.  En 1940 comenzaron el programa radial, Alas del Alba, que por 20 años se transmitió por la cadena CMQ.  Así la obra Pinera siempre buscaba ser innovadora  para introducir el mensaje del evangelio.

 En 1952 a los 65 años de edad Lavastida se jubiló y dejó su puesto como presidente de la obra Pinera.  Siguió enseñando en el seminario y predicando ampliamente por toda Cuba y en otros países del mundo.  Tomás Ventura vino a ser presidente de la obra Pinera y Allen Thompson llegó a ser el rector del Seminario en 1957.  Elmer Thompson se trasladó a los Estados Unidos en 1950 para seguir su dirección de la obra extranjera comenzada en LPN llamada West Indies Mission (WIM).

La obra WIM (ahora conocida por World Team) mantuvo sus lazos de fraternidad y celebraron el cincuentenario de la fundación de la obra en el Seminario en 1978.  Después de la caída de Rusia en 1989 y la reunión de Fidel Castro con líderes de las obras protestantes, se vio una nueva fase de crecimiento en todas las obras Cubanas.  En 2008 la obra Pinera observó sus 80 años de ser fundada y lideres desarrollaron nuevas iniciativas de avance.  Hoy, gracias a Dios, la obra cuenta con mas de 200 iglesias, un Seminario con un currículo dinámico y un plantel nuevo, centros de capacitación en todo el país, y un fervor de servir al pueblo Cubano con el amor de Cristo.  A Dios sea toda la gloria!!

9 comentarios de “Historia de “Los Pinos Nuevos”

  1. Emanuel que bonito leer y recordar que desde los inicios la obra ha tenido el enfoque de familia, porque eso es lo que somos una familia y una comunidad de brazos abiertos,a Dios sea la Gloria. Gracias por compartir!

  2. Hace un tiempo , conoci por via digital , alguien con quien, a traves de polemicas sobre la religion , llegue a considerar mi amigo , a pesar de las diferencias que nos unian ( no separaban) , pues soy ateo. Ese amigo , conocido en las redes como El TIO,si mal no recuerdo espirituano,de nombre Rogelio, pertenecia a vuestra iglesia. Los azares de la vida nos separaron.Quisiera que me ayudaran a reencontrarlo, utilizo aqui el nick poe el que me conoce

    • @Jesuscacho: amigo, este blog pertenece a la iglesia de Los Pinos Nuevos en Holguín específicamente. No agrupa todas las iglesias “Pinos Nuevos” del país. De todas formas, Dios permita que encuentres a tu amigo nuevamente. Saludos.

      • Diana , unpoco tarde leo tu post. En efecto , busco a un amigo virtual , con el cual polemice mucho en Vanguardia , El Invasor y otros foros, y atraves de esas polemicaa surgio una amistad , que desgraciadamente se interrumpio. La ultima vez que supe de el trabajaba en un hospital , no recuerdo su nombre . Si tienes noticias de el , aqui esta mi correo: jsalanueva@perdurit.com.cu
        Ojala y nos reencontrems de nuevo , gracias a ti

  3. Hnos, que alegría encontrar esta publicación. Deseo que Dios les bendiga en su ministerio y que muchos puedan ser alcanzados en Holguín por la predicación de la Palabra de Dios. Saludos para mis hermanos pineros de Holguín de su hermano Yunior de Los Pinos Nuevos de Bauta. A Dios sea toda la gloria!!

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